Todo se mira igual desde arriba
Los índices de vegetación no distinguen entre falta de agua, exceso de sal o falta de nutrientes. Cada problema se arregla distinto, y el satélite solo no te dice cuál es.
Sensores en tu propia tierra que le dicen al satélite la verdad de lo que pasa en el suelo. Lo que Copernicus solo mira de lejos, nosotros lo volvemos un diagnóstico claro y que sirve — para agricultores, cooperativas y aseguradoras que trabajan con el clima.
Si el NDVI baja, puede ser por sequía, por sal en el suelo, por una enfermedad o porque a la tierra le falta abono. Desde 786 km de altura todo eso se mira igualito. Y como nadie sabe la causa real, el seguro, el riego y el fertilizante salen más caros en Latinoamérica y el Caribe.
Los índices de vegetación no distinguen entre falta de agua, exceso de sal o falta de nutrientes. Cada problema se arregla distinto, y el satélite solo no te dice cuál es.
Las campañas tradicionales de ground truth piden laboratorio, técnicos y fechas de muestreo. A la mayoría de agricultores de la región eso les queda lejísimos.
Buena parte del agro latinoamericano no tiene internet confiable. Una solución que necesita la nube todo el tiempo falla justo donde más hace falta.
Un píxel de 10 m de Sentinel-2 mezcla todo lo que hay en el suelo. Dentro de ese mismo cuadrito, el pH y la humedad pueden cambiar bastante, y eso le afecta al cultivo.
TerraProbe junta tres cosas: sensores de suelo que trabajan solos, una puerta de enlace pensada para el campo, y un motor que compara lo que pasa en tu terreno con lo que mira Copernicus. No es un tablero más: es infraestructura de medición que hace que las imágenes del satélite por fin se entiendan.
Cada nodo revisa cómo está el suelo —humedad, pH y conductividad, entre otras cosas— para distinguir las causas que el índice de vegetación confunde.
Juntamos las imágenes, el radar y el clima con las lecturas de tu terreno. El resultado es un índice de salud del suelo, no un mapita bonito que no sirve de nada.
La red funciona aunque no haya internet. Guarda los datos en el campo y los sube cuando vuelve la señal. Está pensada para fincas, no para oficinas con aire acondicionado.
La idea es una red de bajo costo por hectárea, no una estación meteorológica de 50 mil dólares. Entre más nodos, mejor sale la calibración del terreno.
Acá te explicamos qué hace cada parte y de qué te sirve, no cómo se arma. El hardware de campo es propiedad intelectual de TerraProbe; te mostramos cómo genera valor, no cómo se fabrica.
Te contamos qué hace el nodo, cómo responde y cuánto cuesta ponerlo a trabajar. Los componentes, el diseño de la sonda y el firmware no van en esta ficha comercial.
Humedad, pH y conductividad en una sola estación de campo, para saber si es sequía, sal o falta de abono.
Varios nodos por finca, conectados de largo alcance entre la parcela y la puerta de enlace, sin necesitar torre de celular.
Funciona con energía solar en el clima de Latinoamérica y gasta poquito. Está hecho para quedarse en el campo, no para una demo de un día.
Temperatura y condiciones del aire en tu terreno, para entender el suelo junto con los datos de clima de Copernicus.
Buscamos que cada nodo de campo ronde los 200 USD, para que se puedan poner muchos y la calibración valga la pena —no un aparato de laboratorio.
La electrónica, el firmware y la forma de la sonda se entregan ya armados, o bajo acuerdo de confidencialidad.
Cada nodo amarra los datos abiertos del programa Copernicus a lo que se mide en tu terreno casi en tiempo real. Así el índice deja de ser solo una señal de alerta y se vuelve un diagnóstico de verdad.
Imágenes de diez metros en luz visible e infrarrojo cercano. TerraProbe amarra el NDVI, EVI y NDWI al pH, la humedad y la conductividad para detectar el estrés real, no solo qué tan verde se mira.
Mira el terreno aunque haya nubes o esté lloviendo. La señal que rebota dice cuánta humedad y vegetación hay, y completa lo que Sentinel-2 no alcanza a ver en el invierno.
Temperatura, lluvia y evapotranspiración para ubicar cada lectura del nodo dentro del balance de agua de la región, no solo en el hoyito donde sembraste.
Sentinel-2 + Sentinel-1 + ERA5 + TerraProbe. Calibración de todo el terreno para decidir sobre riego, abono y alertas a tiempo — un número que el encargado de la finca sí puede usar.
TerraProbe se ofrece como infraestructura de medición más una plataforma de inteligencia, no como un kit de aficionado. Lo valioso está en la decisión que tomás en el cultivo y en el riesgo que te ahorrás, no en la cantidad de piezas.
Sabé si el estrés es por falta de agua, por sal o por falta de nutrientes antes de gastar agua o fertilizante. Varios nodos por finca, no una sola estación.
Una red de verdad de campo para programas de seguridad alimentaria, extensión agrícola y monitoreo de tierras degradadas, amarrada a Copernicus.
Series de datos tomados en el sitio que separan la sequía de otros daños; sirven para suscribir pólizas, atender siniestros y evaluar riesgo climático.
Instalamos la red, te damos acceso a los índices y te acompañamos con asistencia técnica. El detalle interno de materiales solo se comparte bajo contrato.
TerraProbe nació en el CopernicusLAC Hackathon 2026 en Panamá, en el eje de seguridad alimentaria. El prototipo demostró que los sensores de campo y los datos abiertos de Copernicus pueden resolver un problema real del agro. Lo que sigue es sacar el producto, cuidar el diseño y crecer.
Cooperativas, operadores satelitales, aseguradoras y equipos de innovación agrícola: escribinos y probamos una instalación de prueba, y les compartimos los resultados, no los esquemas.
terraprobe.agritech@gmail.com